Nació en la provincia de Colchagua en 1834, hijo del matrimonio formado por Manuel Barros y Concepción Grez. Se educó en el Instituto Nacional y en la Universidad de Chile se tituló de ingeniero civil en 1850.
Diez años después ingresó como profesor a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, ocasión en la que leyó su discurso -como se estilaba en esa época- titulado Modo de Estudiar la Naturaleza, publicado en los Anales de la Universidad de Chile.
En 1875 se premió su invento mecánico para distribuir las aguas de regadío.
En 1885 fue llamado a dotar de agua potable a la ciudad de Guayaquil, por expresa petición del gobierno de Ecuador.
La producción literaria de Daniel Barros Grez fue bastante variada e incluyó, por ejemplo, la novela, el teatro, el cuento, la comedia. Entre sus publicaciones se pueden mencionar el Diccionario Enciclopédico Etimológico editado en 1884. El mismo año obtuvo un segundo lugar con su obra dramática El Ensayo de la Comedia, en el Certamen Internacional del Ateneo de Lima.
Posteriormente publicaría la novela política titulada La Academia Literaria, en dos tomos. Le seguirían El Huérfano, una extensa novela de costumbres con refranes y dichos populares, y otras como Pipiolos y Pelucones y Cuatro Remos. Además creó Cuentos para Niños Grandes.
Daniel Barros fue uno de los escritores que renovaron el gusto por el teatro con sus obras El Logrero, Cada Oveja con su Pareja y Como en Santiago.
Dedicó sus últimos años a escribir en la prensa, falleciendo en Talca en 1904.
El naturalismo en el teatro chileno.
sábado, 17 de noviembre de 2012
ALBERTO BLEST GANA
Novelista chileno.Hijo de Guillermo Cunningham Blest, un ilustre médico nacido en Irlanda que fue, también, pionero en su campo -creó la Escuela de Medicina en Chile-, y de Luz Gana López. Alberto Blest Gana nació en Santiago el 4 de mayo de 1830, siendo el tercero de una familia de once hermanos. A los diecisiete inició sus viajes al extranjero, principalmente a Francia. En esta ocasión fue enviado por sus superiores para perfeccionarse en la carrera militar, de la que se retiraría ocho años después, luego de su matrimonio con Carmen Bascuñán Valledor. Los cuatro años transcurridos en el país galo le habían dejado como preciado fruto un conocimiento, bastante asimilado ya, de la cultura francesa. Balzac, la figura literaria del momento, y también Stendhal, dejaron semillas que fructificarían en el arte narrativo de Blest Gana.
Sus obras iniciales: Una escena social, (1853); Los desposados, (1855); Engaños y desengaños, (1858); El primer amor, (1858); La fascinación, (1858); Juan de Aria, (1859); Un drama en el campo, (1859) acusan la doble influencia del costumbrismo y de la novela folletinesca. En 1860 obtuvo el primer premio otorgado en Chile a una obra de ficción por su novela La aritmética del amor. A ella siguieron: El pago de las deudas (1861), Martín Rivas (1862), El ideal de un calavera (1863), Venganza (1864), Mariluán (1864) y La flor de la higuera (1864). Sobresale Martín Rivas (aparecida primero en el folletín de "La Voz de Chile"), novela realista de firme encuadre histórico, sensible a los acontecimientos políticos y al desarrollo social chileno. La figura del protagonista simboliza la irrupción de un incipiente clase media que atenta contra el poder de la aristocracia. Igualmente destacada es El ideal de una calavera, obra rica en lances novelescos y de gran interés documental para el conocimiento de la vida y las costumbres de Santiago hacia 1837. Con posterioridad a esta serie novelesca, Blest Gana suspendió su actividad creativa durante un largo periodo. Desempeñó entre tanto misiones diplomáticas en Londres (1868) y París (1869), ciudad donde residió con breves interrupciones hasta su muerte.
Sus obras iniciales: Una escena social, (1853); Los desposados, (1855); Engaños y desengaños, (1858); El primer amor, (1858); La fascinación, (1858); Juan de Aria, (1859); Un drama en el campo, (1859) acusan la doble influencia del costumbrismo y de la novela folletinesca. En 1860 obtuvo el primer premio otorgado en Chile a una obra de ficción por su novela La aritmética del amor. A ella siguieron: El pago de las deudas (1861), Martín Rivas (1862), El ideal de un calavera (1863), Venganza (1864), Mariluán (1864) y La flor de la higuera (1864). Sobresale Martín Rivas (aparecida primero en el folletín de "La Voz de Chile"), novela realista de firme encuadre histórico, sensible a los acontecimientos políticos y al desarrollo social chileno. La figura del protagonista simboliza la irrupción de un incipiente clase media que atenta contra el poder de la aristocracia. Igualmente destacada es El ideal de una calavera, obra rica en lances novelescos y de gran interés documental para el conocimiento de la vida y las costumbres de Santiago hacia 1837. Con posterioridad a esta serie novelesca, Blest Gana suspendió su actividad creativa durante un largo periodo. Desempeñó entre tanto misiones diplomáticas en Londres (1868) y París (1869), ciudad donde residió con breves interrupciones hasta su muerte.
Historia del Teatro Chileno
Los Primeros indicios del teatro chileno se pueden encontrar durante la reconquista española. En esta epoca (mediados del siglo XIX), mas especificamente en 1842, fray camilo henriquez funda el denominado “movimiento literario y cultural”, dando asi el primer paso para impulsar el desarrollo del teatro nacional. Durante este periodo llegaron a Chile Argentinos y Venezolanos, entre ellos, Domingo Faustino Sarmieno y Andres Bello, que sostienen interesantes polemicas de orden ideologico y literario con los intelectuales Chilenos, despertando la inquietud de la joven generacion de entonces. Se funda asi la Universidad de Chile y numerosos establecimientos educacinales.
De este movimiento cultural, y de las inquietudes de los intelectuales Chilenos, nacen dos corrientes teatrales, las cuales son : El drama romantico y el costumbrismo. En este ultimo estilo se encuentran las raices de nuestro teatro, y es a la vez, el movimiento teatral mas importante de la historia del teatro Chileno.
Muchos autores destacan en esta epoca, fue una epoca muy productiva
en cuanto a escritores y obras, pero sobre todos ellos sobresale Daniel Caldera. Una de sus obras, “el tribunal de honor” un drama de dos actos estrenada en 1887; esta obra es considerada una de las mas representativas del drama romantico incluso hasta esta fecha, durante muchos años, el teatro Chileno se cerro en espectaculos glamorosos, pero que poco o nada representaban la idiosincracia del chileno.
Y
a en el 1900, el teatro Chileno comienza a creer en calidad y reputacion. entre 1913 y 1930 el teatro chileno alcanza su maxima intensidad, la comedia glamorosa aristocratica que dominaba los escenarios comienza a ver aparecer un teatro mucho mas cotidiano, que hace al espectador rememorar sus experiencias en el escenario, es asi como aparecen autores que reflejan la cotidianeidad en sus obras. Antonio Acevedo Hernandez en 1913 Crea su icono llamado “el rancho”, ademas, crea mas de 50 obras que enfrentan temas lejendarios, religiosos, sentimentales y obras costumbristas. Capto con propiedad partes de la idiosincracia y la realidad nacional. German Luco Cruchaga aporta poca cantidad de obras, pero de una gran calidad, en 1927, se estrena “la viuda de apablaza”; todas sus obras son plenas de humanidad, la vida campesina con sus tipos y temas desfilan en el teatro de Cruchaga. A fines de los 20, el teatro chileno
comienza su decadencia, el teatro ya nombrado comienza a perder fuerza y nace una nueva corriente, que mira desde otro angulo la realidad, asi, nace el teatro social. Pero sus resultados solo podemos comenzar a verlos hacia 1938, desde ahi en adelante, el espectador comienza a sentirse identificado con las obras, ya que estas reflejanban fielmente la realidad de la epoca.
En 1940, el teatro chileno entra en una crisis, ya que la juventud de la epoca comienza a buscar nuevas formas, la mision era institucionalizar el teatro, hacerlo profesional (porque hasta esto era todo amateur), crear un ambiente teatral. Es por esto que nace la necesidad de realizar un movimiento nuevo, que recoja los adelantos del teatro mundial y le de el caracter colectivo de espectaculo que tiene. Es asi que en 1941 se crea el teatro experimental de la universidad de chile (del cual se habla mas adelante), bajo la conduccion de Pedro de la Barra, esta nueva institucion, esta destinada a mostrar el teatro clasico y moderno, crear un ambiente teatral, entregar nuevos valores y crear un teatro escuela , para asi pder profesionalizar este arte. Dos años mas tarde, y alentado por la iniciativa de la U. De Chile, surge otro elenco-escuela importante, se trata del teatro ensayo de la Universidad Catolica. Luego de esto, durante muchos años, el
teatro Chileno se pasea por obras clasicas, dando poca importancia al teatro puramente chileno... hasta que bajo la iniciativa del teatro ensayo de la universidad Catolica, en 1958 se comienzan a estrenar obras nacionales; durante todo este proceso, y debido a los brillantes resultados obtenidos, comienzan a formarse uevos grupos en provincia, logrando los mismos objetivos y haciendo crecer paulatinamente el ambiente teatral.
La permanente inquietud de los jovenes, y la necesidad de abrir nuevos rumbos teatrales, hacen que mucos estudiantes se retiren de las escuelas hasta ese momento formadas, y creen sus propias compañias buscando libertad y nuevos estilos, de estos grupos, caben destacar dos : el ictus y la compañia de los 4 (se habla de ellos mas adelante). Estos grupos se dedican a trasgredir lo que hasta el momento era el teatro, creando y estrenando obras trasgresoras y con estilos traidos desde europa y estados unidos, el unico problema es por supuesto, la diferencia de presupuestos e infraestructura de estos teatros con las grandes escuelas “tradicionales”.
En esta epoca comienzan a aparecer nuevos autores que dejan grandes legados para el teatro chileno. Fernando Cuadra es uno de los que inicia la actividad en su generacion (los 50), entre sus obras podemos destacar “La niña en la palomera”, que ya es un clasico del teatro chileno, y que ademas, fue inspiracion para una pelicula de cine chileno.
Otro de los valores de la dramaturgia de la epoca fue Luis Alberto Heiremans, fallecido a la corta edad de 35 años, escribio una gran cantidad de obras, algunas de las mas conocidas : “la jaula del arbol”, “moscas sobre el marmol” y su obra postuma “el tony chico”.
El teatro norteamericano, pòr intermedio de o´neill, miller y williams, influyeron notablemente en los autores nacionales de esta epoca, logrando proyectar a autores como Gabriela Roepcke, Egon Wolf, Alejadro sieveking y juan guzman amestica. De estos, Alejandro Sieveking, autor de extraoordinaria fecundidad, mexcla obras con elementos folkloricos, provincianos, realistas, poeticos y magicos, ahondando siempre enel alma de los personajes; una de las obras mas importantes de sieveking es “la remolienda”, un clasico del teatro Chileno en donde se narra la visita de una ruda campesina y sus tres hijos a un pueblo, y la casualidad lleva a los personajes a una “casa de remolienda” sin saber que esta es tal. Isadora Aguirre constituye un caso esoecial de la escena Chilena, evoluciona desde un teatro liviano y pintoresco usando la fantasia y psicologia, pasando por la comedia musical folklorica como “la pergola de las Flores”, hacia un teatro realista de temas sociales que ahondan en temas de nuestra historia y realidad.
De este movimiento cultural, y de las inquietudes de los intelectuales Chilenos, nacen dos corrientes teatrales, las cuales son : El drama romantico y el costumbrismo. En este ultimo estilo se encuentran las raices de nuestro teatro, y es a la vez, el movimiento teatral mas importante de la historia del teatro Chileno.
Muchos autores destacan en esta epoca, fue una epoca muy productiva
en cuanto a escritores y obras, pero sobre todos ellos sobresale Daniel Caldera. Una de sus obras, “el tribunal de honor” un drama de dos actos estrenada en 1887; esta obra es considerada una de las mas representativas del drama romantico incluso hasta esta fecha, durante muchos años, el teatro Chileno se cerro en espectaculos glamorosos, pero que poco o nada representaban la idiosincracia del chileno.
Y
a en el 1900, el teatro Chileno comienza a creer en calidad y reputacion. entre 1913 y 1930 el teatro chileno alcanza su maxima intensidad, la comedia glamorosa aristocratica que dominaba los escenarios comienza a ver aparecer un teatro mucho mas cotidiano, que hace al espectador rememorar sus experiencias en el escenario, es asi como aparecen autores que reflejan la cotidianeidad en sus obras. Antonio Acevedo Hernandez en 1913 Crea su icono llamado “el rancho”, ademas, crea mas de 50 obras que enfrentan temas lejendarios, religiosos, sentimentales y obras costumbristas. Capto con propiedad partes de la idiosincracia y la realidad nacional. German Luco Cruchaga aporta poca cantidad de obras, pero de una gran calidad, en 1927, se estrena “la viuda de apablaza”; todas sus obras son plenas de humanidad, la vida campesina con sus tipos y temas desfilan en el teatro de Cruchaga. A fines de los 20, el teatro chileno
comienza su decadencia, el teatro ya nombrado comienza a perder fuerza y nace una nueva corriente, que mira desde otro angulo la realidad, asi, nace el teatro social. Pero sus resultados solo podemos comenzar a verlos hacia 1938, desde ahi en adelante, el espectador comienza a sentirse identificado con las obras, ya que estas reflejanban fielmente la realidad de la epoca.
En 1940, el teatro chileno entra en una crisis, ya que la juventud de la epoca comienza a buscar nuevas formas, la mision era institucionalizar el teatro, hacerlo profesional (porque hasta esto era todo amateur), crear un ambiente teatral. Es por esto que nace la necesidad de realizar un movimiento nuevo, que recoja los adelantos del teatro mundial y le de el caracter colectivo de espectaculo que tiene. Es asi que en 1941 se crea el teatro experimental de la universidad de chile (del cual se habla mas adelante), bajo la conduccion de Pedro de la Barra, esta nueva institucion, esta destinada a mostrar el teatro clasico y moderno, crear un ambiente teatral, entregar nuevos valores y crear un teatro escuela , para asi pder profesionalizar este arte. Dos años mas tarde, y alentado por la iniciativa de la U. De Chile, surge otro elenco-escuela importante, se trata del teatro ensayo de la Universidad Catolica. Luego de esto, durante muchos años, el
teatro Chileno se pasea por obras clasicas, dando poca importancia al teatro puramente chileno... hasta que bajo la iniciativa del teatro ensayo de la universidad Catolica, en 1958 se comienzan a estrenar obras nacionales; durante todo este proceso, y debido a los brillantes resultados obtenidos, comienzan a formarse uevos grupos en provincia, logrando los mismos objetivos y haciendo crecer paulatinamente el ambiente teatral.
La permanente inquietud de los jovenes, y la necesidad de abrir nuevos rumbos teatrales, hacen que mucos estudiantes se retiren de las escuelas hasta ese momento formadas, y creen sus propias compañias buscando libertad y nuevos estilos, de estos grupos, caben destacar dos : el ictus y la compañia de los 4 (se habla de ellos mas adelante). Estos grupos se dedican a trasgredir lo que hasta el momento era el teatro, creando y estrenando obras trasgresoras y con estilos traidos desde europa y estados unidos, el unico problema es por supuesto, la diferencia de presupuestos e infraestructura de estos teatros con las grandes escuelas “tradicionales”.
En esta epoca comienzan a aparecer nuevos autores que dejan grandes legados para el teatro chileno. Fernando Cuadra es uno de los que inicia la actividad en su generacion (los 50), entre sus obras podemos destacar “La niña en la palomera”, que ya es un clasico del teatro chileno, y que ademas, fue inspiracion para una pelicula de cine chileno.
Otro de los valores de la dramaturgia de la epoca fue Luis Alberto Heiremans, fallecido a la corta edad de 35 años, escribio una gran cantidad de obras, algunas de las mas conocidas : “la jaula del arbol”, “moscas sobre el marmol” y su obra postuma “el tony chico”.
El teatro norteamericano, pòr intermedio de o´neill, miller y williams, influyeron notablemente en los autores nacionales de esta epoca, logrando proyectar a autores como Gabriela Roepcke, Egon Wolf, Alejadro sieveking y juan guzman amestica. De estos, Alejandro Sieveking, autor de extraoordinaria fecundidad, mexcla obras con elementos folkloricos, provincianos, realistas, poeticos y magicos, ahondando siempre enel alma de los personajes; una de las obras mas importantes de sieveking es “la remolienda”, un clasico del teatro Chileno en donde se narra la visita de una ruda campesina y sus tres hijos a un pueblo, y la casualidad lleva a los personajes a una “casa de remolienda” sin saber que esta es tal. Isadora Aguirre constituye un caso esoecial de la escena Chilena, evoluciona desde un teatro liviano y pintoresco usando la fantasia y psicologia, pasando por la comedia musical folklorica como “la pergola de las Flores”, hacia un teatro realista de temas sociales que ahondan en temas de nuestra historia y realidad.
El teatro en Latinoamérica
Se tienen pocas y vagas nociones de cómo pudieron haber sido las manifestaciones escénicas de los pueblos precolombinos, pues la mayor parte de éstas consistían en rituales religiosos. Más tarde, con la conquista española, los esfuerzos por borrar la antigua identidad para la implantación eficaz de la nueva religión, o bien destruyeron los vestigios culturales primigenios o estos se fundieron en un sincretismo con los europeos, con lo cual muestran hoy aspectos singulares que no se corresponden ni con las culturas indígenas ni con las hispánicas. Tal es el caso de las celebraciones religiosas populares de Semana Santa en Iztapalapa y en Taxco o en la celebración del Día de los Muertos en México.Existe, sin embargo, un único texto dramático maya, descubierto en 1850, el Rabinal Achí, que narra el combate de dos guerreros legendarios que se enfrentan a muerte en una batalla ceremonial. Su representación depende de distintos elementos espectaculares como el vestuario, la música, la danza y la expresión corporal.
A partir de la época colonial, el teatro se basa sobre todo en los modelos procedentes de España. En México destacó sor Juan Inés de la Cruz, autora de Los empeños de una casa, comedia de enredos que recoge la profunda influencia de Calderón de la Barca; Amor es más laberinto, en la cual se acogen los rasgos de los autos sacramentales; El cetro de José y El divino Narciso, autos sacramentales en los que aparecen ya personajes mexicanos, pues la acción del resto de las obras transcurre en Madrid y la protagonizan personajes típicos de las comedias españolas de la época.
Tirso de Molina
Aunque nacido en Taxco, México, Juan Ruiz de Alarcón realizó sus estudios en España. Su obra, escrita según los modelos clasicistas, se diferencia de la de sus contemporáneos en un mayor cuidado formal en las tramas y los versos. En sus obras, los vicios son siempre condenados, a la manera de un final feliz y ejemplificador, contra la pauta de las comedias nuevas de los españoles Lope de Vega, Tirso de Molina, Guillén de Castro, Francisco de Rojas, Zorrilla, entre otros, que solían sacar consecuencias modélicas de situaciones donde los valores cristianos bordeaban ambiguos e incluso peligrosos límites.
No es hasta mediados del siglo XX cuando el teatro latinoamericano ha adquirido cierta personalidad, al tratar temas propios tomando como punto de partida la realidad del espectador a quien va destinado.
El advenimiento de las teorías brechtianas ha conquistado un buen campo de cultivo en Latinoamérica, aquejada de problemas políticos y necesitada de concienciación de sus habitantes. De ahí han surgido teóricos y dramaturgos como el colombiano Enrique Buenaventura y el trabajo realizado en el Teatro Experimental de Cali (TEC); Augusto Boal, en Brasil, quien ha desarrollado técnicas de teatro callejero y para obreros en su texto Teatro del oprimido. Grupos como Rajatabla y La Candelaria se han preocupado además por realizar un teatro que sirva como medio de discusión de la realidad social, sin dejar al margen el aspecto espectacular y estético del drama.
Teatro contemporáneo
Aunque el realismo puro dejó de dominar la escena popular después de la Primera Guerra Mundial, el teatro realista continuó vivo en el ámbito comercial, sobre todo en los Estados Unidos. Sin embargo, el objetivo parecía ser el realismo sicológico, y se emplearon para este fin recursos dramáticos y escénicos no realistas.
Arthur Miller
Las obras de Arthur Miller y Tennessee Williams utilizaban, por ejemplo, escenas basadas en la memoria, secuencias sobre sueños, personajes puramente simbólicos, proyecciones y otros recursos similares. Incluso los trabajos tardíos de O'Neill —obras claramente realistas como Largo viaje de un día hacia la noche (producida en 1956)— incorporan diálogos poéticos y un fondo sonoro cuidadosamente orquestado para suavizar el realismo crudo. La escenografía era más sugerente que realista. El teatro europeo no se hallaba tan mediatizado por el realismo sicológico y su preocupación se centraba más en los juegos de ideas, tal y como evidencian las obras del dramaturgo italiano Luigi Pirandello, los autores franceses Jean Anouilh y Jean Giraudoux y el belga Michel de Ghelderode.
En Inglaterra, durante los años cincuenta, la obra Mirando hacia atrás con ira (1956), de John Osborne, se convirtió en estandarte de la protesta de jóvenes airados en el periodo de posguerra; en la década de 1970, una trilogía sobre Vietnam, del autor estadounidense David Rabe, expresaba la ira y la frustración de muchas personas contra esa guerra. Bajo la influencia de Brecht, muchos dramaturgos alemanes escribieron obras documentales que, basadas en hechos reales, exploraban las obligaciones morales de los individuos con ellos mismos y la sociedad. Un ejemplo es la obra El vicario (1963), de Rolf Hochhuth, que provocó una gran polémica en su época ya que se acusa al papa Pío XII de haberse inhibido ante el exterminio de seis millones de judíos en los campos de concentración nazis.
Muchos dramaturgos de 1960 y 1970 —Sam Shepard en Estados Unidos, Peter Handke en Austria, Tom Stoppard en Inglaterra— creaban obras en torno al lenguaje: el lenguaje como juego, el lenguaje como sonido, el lenguaje como barrera, el lenguaje como reflejo de la sociedad. A veces, en sus obras, el diálogo puede leerse como un mero intercambio racional de información. Muchos autores teatrales reflejaron también la frustración de la sociedad frente a un mundo destructivo aparentemente incontrolable.
Entre 1970 y 1990 se produjo un retorno al naturalismo que se hacía eco de un movimiento artístico conocido como fotorrealismo. Ejemplificado por obras como American Buffalo (1976), de David Mamet, donde la acción es mínima y el centro de interés está en personajes mundanos y en los hechos que los circundan. El lenguaje es fragmentario, como la conversación cotidiana. Los escenarios no se distinguen de la realidad. El énfasis sobre fragmentos de realidad en apariencia sin significado propicia una cualidad de absurdo, semejante a la pesadilla: podemos encontrar características similares en autores como Stephen Poliakoff. Un osado realismo social combinado con un oscuro humor ha sido asimismo muy popular; esta corriente puede observarse en trabajos muy diferentes como los de Alan Ayckbourn, Mike Leigh, Michael Frayn, Alan Bleasdale y Dennis Potter.
Pero lo más destacado de estos años es la consolidación de los grupos teatrales que aparecieron en los años sesenta.
Arthur Miller
Las obras de Arthur Miller y Tennessee Williams utilizaban, por ejemplo, escenas basadas en la memoria, secuencias sobre sueños, personajes puramente simbólicos, proyecciones y otros recursos similares. Incluso los trabajos tardíos de O'Neill —obras claramente realistas como Largo viaje de un día hacia la noche (producida en 1956)— incorporan diálogos poéticos y un fondo sonoro cuidadosamente orquestado para suavizar el realismo crudo. La escenografía era más sugerente que realista. El teatro europeo no se hallaba tan mediatizado por el realismo sicológico y su preocupación se centraba más en los juegos de ideas, tal y como evidencian las obras del dramaturgo italiano Luigi Pirandello, los autores franceses Jean Anouilh y Jean Giraudoux y el belga Michel de Ghelderode.
En Inglaterra, durante los años cincuenta, la obra Mirando hacia atrás con ira (1956), de John Osborne, se convirtió en estandarte de la protesta de jóvenes airados en el periodo de posguerra; en la década de 1970, una trilogía sobre Vietnam, del autor estadounidense David Rabe, expresaba la ira y la frustración de muchas personas contra esa guerra. Bajo la influencia de Brecht, muchos dramaturgos alemanes escribieron obras documentales que, basadas en hechos reales, exploraban las obligaciones morales de los individuos con ellos mismos y la sociedad. Un ejemplo es la obra El vicario (1963), de Rolf Hochhuth, que provocó una gran polémica en su época ya que se acusa al papa Pío XII de haberse inhibido ante el exterminio de seis millones de judíos en los campos de concentración nazis.
Muchos dramaturgos de 1960 y 1970 —Sam Shepard en Estados Unidos, Peter Handke en Austria, Tom Stoppard en Inglaterra— creaban obras en torno al lenguaje: el lenguaje como juego, el lenguaje como sonido, el lenguaje como barrera, el lenguaje como reflejo de la sociedad. A veces, en sus obras, el diálogo puede leerse como un mero intercambio racional de información. Muchos autores teatrales reflejaron también la frustración de la sociedad frente a un mundo destructivo aparentemente incontrolable.
Entre 1970 y 1990 se produjo un retorno al naturalismo que se hacía eco de un movimiento artístico conocido como fotorrealismo. Ejemplificado por obras como American Buffalo (1976), de David Mamet, donde la acción es mínima y el centro de interés está en personajes mundanos y en los hechos que los circundan. El lenguaje es fragmentario, como la conversación cotidiana. Los escenarios no se distinguen de la realidad. El énfasis sobre fragmentos de realidad en apariencia sin significado propicia una cualidad de absurdo, semejante a la pesadilla: podemos encontrar características similares en autores como Stephen Poliakoff. Un osado realismo social combinado con un oscuro humor ha sido asimismo muy popular; esta corriente puede observarse en trabajos muy diferentes como los de Alan Ayckbourn, Mike Leigh, Michael Frayn, Alan Bleasdale y Dennis Potter.
Pero lo más destacado de estos años es la consolidación de los grupos teatrales que aparecieron en los años sesenta.
Teatro del siglo XX
Desde el renacimiento en adelante, el teatro parece haberse esforzado en pos de un realismo total, o al menos en la ilusión de la realidad. Una vez alcanzado ese objetivo, a finales del siglo XIX, una reacción antirrealista en diversos niveles irrumpió en el mundo de la escena.
Teatro clásico
El primer periodo en teoría teatral occidental se denomina clásico, porque comprende el teatro de las civilizaciones clásicas, de las antiguas Grecia y Roma, y las obras están escritas en las lenguas clásicas, griego o latín.
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